| Abstract: | Una claridad meridiana impera en la escena. Lenguaje sencillo y rústico de campesinos. Estos campesinos de Federico García Lorca son humanos, verdaderos, pero no siempre ceñidos a la tierra; lo que expresan es de una inefable belleza, mezcla de rusticidad y de inspiración poética. Son labriegos, leñadores, aldeanos rudos y agrestes, mas pronto se elevan a regiones espirituales, y ese lenguaje divinizado, que encierra al mismo tiempo tonalidades de 'Cante jondo', no disuena, sin embargo, en boca de esos seres campestres que, a ratos, actúan 'como si no lo fueran'; alcanzan los límites del simbolismo sin desprenderse jamás, del todo, de la atmósfera rural que es la suya. Milagro que realiza la inspiración 'lorquiana'. Un connubio de los abstracto poético y de los concreto real Tomado de la contratapa del libro |