| Abstract: | Durante sus años de bibliotecaria, Carla ha soñado a menudo en su futura existencia como pensionista: pasará por fin a ejercer como lectora, dedicando -como siempre ha deseado- largas horas a esa actividad, cómodamente apoltronada en su butaca y sin que nadie la moleste. Finalmente ve llegado ese momento cuando, al cumplir los sesenta años, abandona su puesto en la biblioteca municipal y se jubila. Con alguno de sus compañeros de trabajo sigue maneteniendo un contacto esporádico, pero todo cambiará después de recibir una invitación que tendrá para ella grandes consecuencias Tomado de la contratapa del libro |