| Abstract: | El gusto no es del dominio exclusivo de una minúscula aristocracia, de la cultura cortesana del pasado europeo, abasí o chino, o de la vanguardia sibarita actual. En la historia social común, la ingesta de calorías, la amenaza del hambre y el suministro de los centros urbanos se hallan entre los temas que nos han dado una idea de la fragilidad y las dificultades de la vida preindustrial. La relevancia de la historia de los alimentos en su sentido más basico no precisa justificación. El intercambio de productos como consecuencia del descubrimiento del nuevo mundo, la dependencia de las sociedades de un alimento exageradamente importante, o el impacto de las formas bélicas modernas sobre la dieta de la población son cuestiones de una importancia clara. |