| Abstract: | Amanda Londoño nació en Fredonia, Antioquia, un pueblo muy católico, donde la devoción nuestra de cada día tropieza con fenómenos antinaturales, que chocan con las creencias sencillas de las gentes, como la brujería que Amanda empezó a ejercer a los once años, cuando aún no se había preparado para ser maestra. Esas eran las cosas raras que ocurrían en el pueblo alegre de Fredonia. La bruja, que hacía toda suerte de magias negras y blancas, era también la maestra, y los mismos que odiaban o temían a la bruja, amaban a la maestra y la respetaban. "Amanda era un torbellino. Pequeña, con la cara blanca y redonda, con el pelo rapado a la altura de las orejas y cuando hablaba, increíble: lograba llevar dos relatos simultáneamente". Esta alucinante crónica periodística de Castro Caycedo nos lleva por un mundo en el que la magia parece sacada de una realidad que mezcla "coca, política y demonio". Tomado de la contratapa del libro |