| Abstract: | Después de la muerte de su padre, Conrado Santolaria decide cumplir la promesa que le hizo cuando él todavía estaba internado en un hospital de pensionados. Viaja hasta su pueblo natal, sube al cementerio, deja allí un ramo de flores, enciende una veladora y de la mano de Pascal Balboa se encarga de completar la historia iniciada en Cuadros de una Exposición, primer libro de la saga. El pasado resulta impredecible y peligroso, cualquier cosa puede suceder, sentencia Pascal, quien al evidenciar sus estigmas, obliga a Conrado a reconocer que, para saldar el relato, apenas puede echar mano de conversaciones fragmentadas y ajenas, de álbumes con fotografías descoloridas y de presencias diluidas en los recuerdos, que aparecen sin aviso entre sus pesadillas Tomado de la contratapa del libro |