| Abstract: | Estas memorias le serán familiares al lector porque no tengo la menor duda que en sus recuerdos personales habitan seres semejantes, esos a los que nos une un sentimiento de fracaso. ¿Y acaso no le ha ocurrido que ciertas personas que ve por ahí, al azar, pareciera que reencarnaran a aquellas que recordamos con empecinamiento, como si reclamaran al presente la oportunidad que el pasado les negó, cómo si en ellas intentaran revivir los ideales eternos que una vez se asesinaron? Los asesinos en serie se repiten con perturbada monotonía, su propósito, modus operandi y tipo de víctima son invariablemente aburridos. No así nuestro asesino que con estrategia combinatoria sabía servirse, además de la meticulosidad y precisión ya aludidas, de su erudición matemática y de un bagaje cultural que sabía usar con renovada creatividad. Para catalogarlo convendría acuñar una nueva expresión en criminología: "asesino progresivo". Tomado de la contratapa del libro |