| Abstract: | Durante décadas, Colombia ha tenido una geografía audiovisual extraña: hecha con islas de cine y continentes de televisión. En ella, las imágenes nacionales han cruzado fronteras, pero no han representado la diversidad de sus idiomas, culturas, razas y conceptos del mundo. La gestión de una cultura audiovisual propia desde el Estado ha sido irregular y a veces desafortunada, mientras los creadores han desarrollado obras en medio de todas las dificultades que se encuentran en un país en conflicto. |