| Abstract: | "Era yo comerciante? y estaba parado a la puerta de mi tienda? viendo llegar a seiscientos hombres de Facundo con el alarde triunfal que da el polvo y la embriaguez. ¿Qué espectáculo!? Los caballos briosos y acaso más domesticados que sus caballeros se espantaban de aquellos ruidos y encuentros extraños, y en las calles sin empedrar veíamos los espectadores avanzar una nube de denso polvo, preñada de rumores, de gritos, de blasfemias y carcajadas, apareciendo de vez en cuando caras sin cuerpo, pues que los guardamontes les servían de ancha base, como si hubiera también querubines de demonios medio centauros. He aquí mi visión del Camino de Damasco, de la libertad y la civilización. Todo el mal de mi país se me reveló de improviso: !la Barbarie!". |